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¿Qué hacer si no puedo pagar mis deudas?

no puedo pagar mis deudas

Estar endeudado es una situación bastante estresante. Saber que tienes obligaciones pendientes y que cada vez es más difícil cumplir con todas ellas es un problema que puede afectar a cualquiera. Especialmente si utilizamos las tarjetas de crédito para respirar un poco y luego esas deudas también crecieron hasta ser impagables.

Nos gusta creer que no hay problema que no tenga solución ni deuda que no se pueda renegociar. En este artículo estaremos hablando de los problemas más comunes por los que no se pueden pagar las deudas, así como algunas soluciones para tu deuda. Sigue leyendo si necesitas ayuda con tu deuda.

Si estás en situación de impago de deudas, estás en ASNEF u otros ficheros, o sufres los intereses abusivos de una tarjeta revolving, te ayudamos totalmente GRATIS.

¿Por qué es importante mantenerse solvente?

Se conoce como solvencia la capacidad que tiene un individuo de atender sus obligaciones financieras tal y como han sido pactadas. Por ende, se considera insolvencia el estado en que se encuentra una persona (natural o jurídica) que por distintas razones ha dejado de ser capaz pagar sus deudas.

En otras palabras, existen dos tipos de deudores: los solventes y los insolventes. Se considera que un deudor es solvente cuando, a pesar de sostener múltiples deudas vigentes, es capaz de asumirlas todas sin caer en impago. Mientras que un deudor insolvente es quien ha dejado de pagar una o más cuotas de sus deudas vigentes.

Cada vez se habla más de la importancia de mantenerse en estado de solvencia. Más allá de los efectos jurídicos propios del impago, el estado de insolvencia repercute en la aptitud del deudor para ser beneficiario de créditos y casi cualquier otro producto financiero.

Un deudor solvente puede seguir contratando nuevos productos financieros, de manera que, aún con deudas vigentes, las entidades financieras o de crédito siguen dispuestas a facilitarle préstamos. Mientras que, un deudor insolvente pasa a formar parte de la conocida lista de morosos Asnef, y como consecuencia, no es capaz de contratar nuevos créditos hasta tanto pague las deudas pendientes.

Consejos para salir de deudas

En otras ocasiones hemos hablado de que las deudas no tienen por qué considerarse un dolor de cabeza, al contrario, puede resultar una herramienta muy provechosa. El asunto con las deudas es que hay que adquirir sólo las que somos capaces de pagar. Sin embargo, existen circunstancias imprevisibles que pueden de un momento a otro cambiar por completo el estado financiero de una persona. Haciéndonos incapaces de seguir pagando las deudas anteriormente adquiridas.

Es ahí cuando surge la necesidad de encontrar alternativas para salir de deudas. Por fortuna, existen múltiples opciones y métodos válidos para salir de deudas de forma eficiente. Ahora bien, cada uno de estos métodos responde a un tipo diferente de deudor: deudores solventes o deudores insolventes.

A continuación, te daremos una serie de consejos para salir de deudas que serán útiles siempre y cuando te encuentres aún en estado de solvencia. Estos son:

Haz un inventario de tus obligaciones financieras

Lo primero que debes hacer es recopilar toda la información que puedas respecto a tus deudas. De esta forma te aseguras de contar con el conocimiento pertinente sobre las condiciones y estado de cada deuda. Esto te ayudará a priorizar las obligaciones con plazos por vencer, o con condiciones menos provechosas, de las cuales deberás salir primero.

Algunos de los datos que deberás tener en cuenta en relación a cada deuda, son:

  • Monto actual de la deuda.
  • Fecha y plazo de vencimiento de la deuda.
  • Cuotas mensuales, pagos mínimos y tipos de interés.
  • Acreedor de la deuda.

Determinar correctamente los detalles de cada deuda nos ayuda a enfocarnos cuál deuda debe atacarse primeramente. Generalmente se recomienda ir por las deudas con mayor interés. Dejar las deudas con mayor tasa de interés rezagadas puede significar pagar mucho más en intereses. Esto es dinero que podría haber ido a la cancelación de otras deudas.

Organiza tus deudas

Una vez que hayas recopilado toda la información útil sobre tus deudas, deberás proceder a clasificarlas de acuerdo a su importancia y cuantía.

Algunas deudas deberán siempre tener prioridad sobre las otras. Este es el caso de las deudas cuyos plazos de amortización están próximos a vencer, las deudas que se encuentran atrasadas, y también las deudas con tipos de interés más altos. Esto último se debe a que, las deudas con intereses más caros deberán ser canceladas en el menor lapso posible, de lo contrario se terminará pagando mucho más en intereses.

Otro aspecto importante a considerar en la organización de tus deudas, es la cuantía. Te recomendamos organizar tus deudas de menor a mayor. Dando prioridad a las más pequeñas porque serán las que podrás eliminar más rápido, dejándote más liquidez para enfrentar las mayores.

Calcula tu solvencia y tu liquidez

Una estrategia útil para salir de deudas es hacer un cálculo sobre nuestra solvencia y liquidez. Algo que parece evidente pero que no todo el mundo parece ser consciente de ello es que todo se puede vender. La casa, el auto, el tv que nadie usa, la bicicleta, la mesa de ping-pong que no sabes dónde poner y tienes años sin usar, todo, todo se puede vender.

Por otra parte, debemos determinar nuestros ingresos y egresos para así saber exactamente con cuanto contamos una vez que nuestros gastos comunes están resueltos. Sobre esa base se pueden hacer recortes de ser necesario en bienes o servicios que no sean tan urgentes como saldar las cuentas pendientes.

Sabemos que no todo el mundo está familiarizado con estos términos contables por lo que te explicamos qué son y cuál es su diferencia:

Solvencia

La solvencia hace referencia a la capacidad de atender compromisos de pago por parte de un individuo o una empresa. Una persona con altos ingresos y pocos egresos tiene una alta solvencia y es buen visto por los entes financieros del crédito.

Liquidez

Por su parte, la liquidez es la cualidad que poseen los bienes patrimoniales de las personas o empresas en transformarse en dinero de forma fácil y rápida. Algunos bienes cuentan con una alta liquidez como el oro, por ejemplo, que puede convertirse en dinero con rapidez, hay formas fáciles y rápidas de liquidarlo. Pero existen otros cómo una casa, un yate, o acciones en una compañía que no son tan fáciles de liquidar, no es tan fácil como poner tu casa en venta y esperar venderla en un par de horas.

Diferencia

Como vimos, estos son conceptos distintos, sin embargo, suele existir la confusión entre ellos puesto que se argumenta que cuando se tiene mucha liquidez se tiene solvencia. Si bien esto puede ser cierto gracias a que si un individuo cuenta con alta liquidez puede convertir de forma fácil sus bienes en dinero y asumir sus obligaciones crediticias.

No obstante, podemos encontrar situaciones donde un individuo sea altamente solvente por poseer varios bienes inmobiliarios como fincas, edificios y viviendas y no contar con un solo euro en sus cuentas bancarias.

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Aplica el método bola de nieve

Este es uno de los métodos más efectivos para salir de deudas y uno de los más populares que existe. Consiste primordialmente en ir pagando las deudas de menor cuantía hasta llegar a la deuda más grande.

Para aplicar este método debemos pagar las cuotas de las deudas como normalmente lo hacemos, pero asignando un pago extra a la deuda con menor saldo total. Eventualmente la deuda más pequeña va cancelarse por completo, en ese punto nos enfocamos en pagar la siguiente deuda más pequeña. Pero esta vez, pagaremos su cuota mensual más lo que estuviésemos cancelando por la deuda anterior que acabamos de liquidar. Igualmente, terminaremos de pagar en algún momento la segunda deuda más pequeña y podremos aplicar el mismo método hasta alcanzar la deuda más grande

Para el momento en que te encuentras con la deuda más grande tienes el gran alivio de haber salido de tus otras deudas. De esta forma, conseguimos un respiro y poder enfocar nuestros esfuerzos en cancelar la última de nuestras obligaciones financiera. El método bola de nueve se utiliza tanto por su efectividad como por lo rápido y visibles que son sus resultados. El ver cómo una deuda es cancelada y la siguiente está disminuyendo rápidamente nos motiva a continuar hasta salir de todas nuestras obligaciones financieras.

¿Qué pasa si me he quedado sin dinero y aún tengo deudas por pagar?

Si tus cuentas bancarias se están mermando rápidamente por los préstamos pendientes hay una opción para ti en la Ley de Segunda Oportunidad. Eso sí, debes estar consciente que para salir de tus deudas con la Ley de Segunda Oportunidad debes liquidar todo tu patrimonio.

La ley de segunda oportunidad es un mecanismo jurídico que brinda condiciones en la que sería posible acceder al beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho. Al liquidar todo el patrimonio podemos ser exonerado de las deudas pendientes por un juez.

¿Cómo funciona?

Primero se liquida todo el patrimonio, intentando conseguir la aprobación de una negociación extrajudicial. En esta negociación se deben solicitar quitas, por ello a menos que seas un abogado especialista, recomendamos que busques uno. Sin embargo, la mayoría de los Acuerdos Extrajudiciales de Pago no proceden.

De ser así pasamos al concurso de acreedores, donde el juez y el administrador concursal distribuyen el patrimonio y si este no es suficiente para pagar a todos los acreedores. El juez puede exonerar el pago de las obligaciones que quedasen pendientes o de un gran porcentaje de estas.

Sin embargo, para poder acceder a este beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho debemos cumplir con una serie de requisitos:

Requisitos para disfrutar del beneficio de exoneración de deudas.

Para conseguir que nos otorguen una segunda oportunidad debemos contar con los siguientes requisitos establecidos en la Ley:

1. Demostrar que no se tiene patrimonio para afrontar las deudas o que el patrimonio ya se ha liquidado.

2. Las obligaciones de pago y demás deudas no podrán superar bajo ninguna circunstancia los 5 millones de euros.

3. Debe demostrarse la buena fe del deudor. Este es el punto más controvertido.

¿Qué hacer si no puedo pagar un préstamo personal?

Cuando las personas contratan un préstamo personal, generalmente lo hacen con la convicción de que pueden pagar los plazos de la deuda más lo que se genera por intereses y gastos. Por distintas circunstancias, no siempre es posible hacer frente a estos préstamos, qué por su naturaleza obligan al deudor con todos sus bienes presentes y futuros como garantía.

Sí el deudor no es capaz de hacer frente a las obligaciones de pago, primeramente, el banco o la entidad financiera nos penalizará con intereses de demora que serán superiores a los que se venían pagando. Si seguimos sin poder pagar la deuda, los intereses y plazos se irán acumulando y serán cada vez más difíciles de pagar.

Si la situación se mantiene igual y aún no hacemos frente a las obligaciones financieras (probablemente entre el tercer y quinto impago) el banco iniciará una reclamación judicial. Como mencionamos anteriormente, en los préstamos personales el deudor da como garantía todos su bienes presentes y futuros, por lo que de no afrontar las deudas el banco embargará nuestros bienes como garantía de pago, esto incluye la casa, el coche y todo aquello que sea necesario para saldar la deuda pendiente.

Al ser la situación de impago recurrente esto da cabida a ser inscritos en un fichero de morosos como el ASNEF (Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito) o el RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas). Esto hace que adquirir financiaciones en el futuro sea más difícil o hasta imposible. De allí la importancia de tratar siempre de cumplir a tiempo con nuestras obligaciones.

No puedo pagar mis deudas ¿Qué opciones tengo?

Una vía común para quienes no pueden pagar múltiples deudas, es la reunificación de deudas. Esta consiste en una operación financiera mediante la cual personas con múltiples deudas pendientes, pueden solicitar un préstamo más grande que les permita solventar todas sus deudas pequeñas y así terminar pagando solo una cuota de menor cuantía y por más tiempo.

¿Cómo funciona la reunificación de deudas?

Una entidad financiera se encarga de negociar con tus acreedores la cancelación de las deudas pendientes y convertirse esta en tú única acreedora. La entidad financiera te da un préstamo con el cual se cancelan todas las deudas anteriores quedándote ahora con una sola deuda mayor, pero para ser pagada en mayor tiempo y con plazos de pago más cómodos.

Si estás en situación de impago de deudas, estás en ASNEF u otros ficheros, o sufres los intereses abusivos de una tarjeta revolving, te ayudamos totalmente GRATIS.

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Gabriel Rodríguez
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