Los mejores depósitos a plazo fijo de marzo de 2026 que pagan hasta un 3,20% TAE

La estabilización de los tipos del BCE ha frenado la caída de rentabilidades y algunos depósitos a plazo fijo han vuelto a subir ligeramente. Quizás sea un buen momento para contratar uno, pero hay que saber cuál.
En 2023, con los tipos de interés del Banco Central Europeo en máximos históricos, algunos depósitos llegaron a ofrecer una rentabilidad del 5% TAE. Después llegaron las rebajas: ocho recortes consecutivos del BCE entre mediados de 2024 y el primer semestre de 2025 que llevaron la tasa de depósito del 4% al 2%, y con ella las rentabilidades de los depósitos bancarios también se fueron al suelo.
Ahora, con los tipos estabilizados en ese 2%, los bancos han vuelto a mover ficha y algunos depósitos ofrecen de nuevo hasta un 3,20% TAE.
¿Es buen momento para contratar un depósito, o conviene esperar? La respuesta depende del plazo al que se quiera invertir, pero los indicadores apuntan a que la ventana actual es razonablemente buena, especialmente para quienes no necesiten el dinero en el corto plazo.
A continuación, repasamos los mejores productos del mercado en marzo de 2026 y analizamos qué tiene sentido hacer en cada caso.
Los mejores depósitos a corto plazo (3 y 6 meses)
En el tramo más corto, dos entidades comparten el primer puesto a tres meses con un 3,00% TAE: el Depósito Bienvenida de ING y el depósito a 3 meses de Banco BIG. El de ING tiene un condicionante importante: es exclusivo para nuevos clientes que abran la Cuenta Naranja antes del 31 de marzo de 2026, y solo puede contratarse durante los 30 días siguientes a la apertura de esa cuenta. Acepta entre 1 y 50.000 euros y, a diferencia de otros, sí abona intereses proporcionales si se cancela antes del vencimiento. El banco está cubierto por el Fondo de Garantía holandés y aplica retención automática del IRPF al ser una sucursal española.
Banco BIG iguala el 3,00% TAE con importes de entre 10.000 y 75.000 euros, pero la cancelación anticipada implica perder todos los intereses generados hasta ese momento, aunque sin comisiones adicionales. Al operar también como sucursal en España, aplica retención automática y está cubierto por el Fondo de Garantía portugués.
A más distancia queda Ferratum, con un 2,60% TAE para importes de entre 100 y 100.000 euros, sin cancelación anticipada pasados los primeros 14 días y con los intereses abonados en bruto.
¿Cuánto se gana con 30.000 euros a 3 meses al 3,00% TAE? Los intereses brutos ascienden a 225 euros; descontada la retención del 19%, la ganancia neta es de 182,25 euros.
A seis meses, Ferratum lidera con un 2,70% TAE para importes de entre 100 y 100.000 euros, intereses cobrados en bruto y sin cancelación anticipada. Banco BIG y Arquia Banca empatan en el 2,50% TAE (el primero con importes de 10.000 a 75.000 euros, el segundo de 10.000 a 30.000), ambos con retención automática del IRPF y adheridos a sus respectivos fondos de garantía nacionales.
Con 30.000 euros al 2,70% TAE a seis meses, los intereses brutos son 405 euros; la ganancia neta, 328,05 euros.
Los mejores depósitos a medio plazo (1 y 2 años)
En el plazo de un año, Ferratum vuelve a encabezar el ranking con un 2,80% TAE. Los intereses se abonan a vencimiento en la cuenta de ahorro asociada que el cliente debe abrir previamente. No permite cancelación anticipada. Sin retención en origen; el titular declara en su renta.
Le sigue Novum Bank con un 2,70% TAE para importes de entre 10.000 y 100.000 euros. Este banco maltés tiene una particularidad: no exige abrir ninguna cuenta previa para contratar el depósito, algo poco habitual entre los bancos extranjeros que operan en España. Tampoco permite cancelación ni ampliaciones del capital, y ofrece soporte en español.
Cierra el podio smeBank a través de Raisin, con un 2,48% TAE: es el único de los tres que aplica retención en origen, de entre el 10% y el 15%, compensable en la declaración del IRPF gracias al convenio de doble imposición con Lituania.
Con 30.000 euros a 12 meses al 2,80% TAE, los intereses brutos son 840 euros; la ganancia neta, 680,40 euros.
En el tramo de dos años, Ferratum ofrece un 3,00% TAE para importes de entre 100 y 100.000 euros, con abono anual de intereses y sin retención en origen.
Renault Bank se queda en el 2,73% TAE y tiene dos rasgos que lo diferencian del resto: los intereses se pagan de forma trimestral, lo que supone liquidez parcial durante la vida del depósito, y la renovación es automática al vencimiento. Al ser una sucursal española de RCI Banque, aplica retención automática del IRPF. La cobertura corresponde al Fondo de Garantía francés.
Klarna a través de Raisin cierra el ranking del tramo con un 2,56% TAE, sin retención en origen y con importes de entre 500 y 85.000 euros.
Con 30.000 euros a dos años al 3,00% TAE, los intereses brutos acumulados son 1.800 euros; la ganancia neta, 1.458 euros.
Los mejores depósitos a largo plazo (3 y 4 años)
A tres años, el depósito de Ferratum al 3,20% TAE es el producto más rentable de toda la comparativa. Admite entre 100 y 100.000 euros, abona los intereses de forma anual y no permite cancelación anticipada pasados los primeros 14 días. Cubierto por el Fondo de Garantía de Malta.
Para quienes prefieran la plataforma Raisin, Younited (banco francés) ofrece un 2,70% TAE desde 2.000 euros, con la peculiaridad de que no admite renovación al vencimiento: el cliente debe decidir con antelación qué hace con el capital cuando llegue ese momento.
Klarna a tres años en la misma plataforma ofrece un 2,66% TAE desde 500 euros y con renovación manual.
Con 30.000 euros a tres años al 3,20% TAE, los intereses brutos totales ascienden a 2.880 euros; con la retención del 19% declarada cada año, la ganancia neta acumulada es de 2.332,80 euros.
En el tramo de cuatro años, Klarna a través de Raisin lidera con un 2,71% TAE para importes de entre 500 y 85.000 euros, sin retención en origen y con renovación manual.
Fjord Bank ofrece un 2,60% TAE con renovación automática y cubierto por el Fondo de Garantía lituano.
TF Bank llega al 2,50% TAE con un depósito disponible desde Raisin, sin retención en origen y con mínimos de 5.000 euros.
Con 30.000 euros a cuatro años al 2,71% TAE, la ganancia bruta acumulada asciende a 3.252 euros, tributando cada año en la declaración de la renta.
¿Cómo tributan los depósitos a plazo fijo?
Antes de contratar cualquier depósito, conviene tener claros dos aspectos. El primero es la garantía: todos los depósitos europeos están cubiertos por el fondo de garantía del país de origen del banco, con un límite de 100.000 euros por titular y entidad, independientemente de dónde opere o se comercialice el producto.
El segundo es la fiscalidad. En España, los intereses tributan como rendimientos del capital mobiliario al 19% hasta los 6.000 euros de beneficio; al 21% entre 6.000 y 49.999 euros; y al 23% entre 50.000 y 199.999. Para quien tiene 30.000 euros depositados, la retención habitual es del 19%.
La diferencia práctica que más afecta al ahorrador es quién aplica esa retención. Los bancos con sucursal en España la descuentan automáticamente al abonar los intereses y comunican los datos a la Agencia Tributaria, sin gestión adicional para el cliente.
Los bancos extranjeros sin presencia física en España pagan los intereses en bruto: es el propio titular quien los declara en la renta. Además, si el saldo total en cuentas en el extranjero supera los 50.000 euros, hay que presentar el modelo 720 entre enero y el 31 de marzo del año siguiente.
Los depósitos a plazo fijo y el BCE: por qué importa lo que decida Fráncfort
Para entender por qué los depósitos suben o bajan, hay que entender primero qué papel juega el BCE. El Banco Central Europeo actúa como un banco de bancos: presta dinero a las entidades financieras privadas y también remunera sus depósitos, pero no opera con particulares ni con empresas. Lo que cobra por sus préstamos y lo que paga por esos depósitos lo fija a través de sus tipos de interés oficiales, que son iguales para todos los bancos de la eurozona.
Cuando el BCE sube sus tipos, el dinero se encarece y los bancos privados trasladan ese encarecimiento a sus productos, tanto en forma de hipotecas y préstamos más caros como de depósitos más rentables para captar ahorro. Cuando los baja, ocurre lo contrario. Y cuando los estabiliza, como ha ocurrido desde junio de 2025, los bancos recuperan visibilidad sobre sus márgenes y pueden permitirse alejarse ligeramente de los tipos oficiales para perseguir objetivos propios, como la captación de nuevos clientes.
Eso es exactamente lo que está pasando ahora: con la tasa de depósito del BCE fijada en el 2%, algunos bancos ofrecen ya hasta un 3,20% TAE, asumiendo un coste de captación que consideran justificado.















