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El Euribor sigue subiendo y dispara el coste de las hipotecas en 600 euros

El Euribor sigue subiendo y dispara el coste de las hipotecas en 600 euros

La referencia para las hipotecas roza el 0,3% frente al 0,5% de hace tan solo un año

El Euribor a 12 meses, el indicador de referencia de las hipotecas no solo ha superado la barrera psicológica del 0%, sino que ya ha llegado hasta los 0,3% niveles nunca vistos desde el año 2014. Este incremento exponencial no solo supone un cambio radical en el entorno económico de la eurozona, sino que pone en riesgo millones de hipotecas a tipo variable que podrían aumentar hasta 600 euros anuales.

A medida que la inflación se dispara, se ha debatido mucho sobre la perspectiva de una subida de los tipos de interés aún más dura por parte del Banco central europeo, si esto sucede podríamos ver el Euribor muy por encima de los actuales niveles, con analistas que sitúan los tipos de interés de referencia en torno al 1%-2%.

Los tipos de interés han estado en niveles mínimos durante más de una década, pero el reciente y rápido aumento de la inflación ha puesto en entredicho el periodo de dinero ultra barato que hemos vivido.

Entonces, ¿van a subir los tipos de interés este año? ¿Cuánto puede aumentar mi hipoteca? Veámoslo.

Una cuestión de inflación

España pertenece a la zona euro, compuesta por 19 países, lo que significa que el Banco Central Europeo (BCE) fija nuestros tipos de interés.  El principal objetivo del BCE es la estabilidad de los precios. Esto difiere ligeramente de otros bancos centrales (como la Reserva Federal de Estados Unidos, por ejemplo, que también se centra en objetivos económicos más amplios, como el bajo nivel de empleo y el crecimiento económico).

El BCE define la estabilidad de precios como una tasa de inflación en el entorno del 2% a largo plazo. Hasta hace poco, la inflación de la eurozona no había alcanzado su objetivo durante años y el BCE estaba más preocupado por la deflación (la bajada de precios) que por el aumento de los precios. Por ello, redujo su principal tipo de interés al 0% hace varios años para ayudar a estimular el crecimiento económico, y desde entonces no se ha acercado a subir los tipos.

El BCE también redujo el llamado tipo de interés de los depósitos al -0,50%. Esta es la tasa que cobra a los bancos por mantener el dinero en depósito en ella. En otras palabras, a los bancos de la zona euro se les cobra ahora por mantener cualquier exceso de dinero en el BCE.

Sin embargo, en los últimos meses, las perspectivas de inflación han cambiado drásticamente.

La inflación de la zona euro se sitúa ahora en el 7,4%, más del triple del objetivo del BCE, y su nivel más alto desde la creación del euro hace más de dos décadas. En España, la inflación llego a rozar el 9% en mayo, su nivel más alto en más de 40 años.

¿Por qué aumenta la inflación?

Una de las principales razones del repunte de la inflación mundial es el rápido aumento de los precios de la energía, que están en niveles récord.

La pandemia de coronavirus obligó a muchas industrias a parar durante gran parte de 2020 y principios de 2021, lo que puso en jaque las delicadas cadenas de suministro mundiales. Cuando las restricciones se relajaron y las economías se reabrieron, surgieron graves cuellos de botella en la cadena de suministro que presionaron al alza los precios en las industrias de todo el mundo. El mercado de la energía se vio muy afectado, pero también la producción de cosas como los microchips, que se utilizan en todo, desde los ordenadores portátiles y los teléfonos inteligentes hasta los coches y otros aparatos de alta tecnología. Esto se tradujo en un aumento de los precios de estos artículos concretos.

Pero en los últimos meses, la guerra en Ucrania y la amenaza de un embargo sobre el gas y el petróleo rusos han disparado aún más los precios de la energía. Además, los continuos y estrictos cierres de COVID en China, que fabrica muchos de los bienes del mundo, han frenado la vuelta a la normalidad.  

El año pasado por estas fechas, se preveía que la inflación se disparara durante el próximo año antes de retroceder rápidamente, por lo que no se hablaba de una subida de los tipos de interés real. Sin embargo, nadie esperaba que la inflación fuera tan alta ni que durara tanto. En otras palabras, la inflación parece ahora menos “transitoria” o de corta duración de lo que se había previsto y muchos economistas han empezado a ponerse nerviosos con la posibilidad de que la inflación haya venido para quedarse con la posibilidad de la estanflación, la peor pesadilla económica.

Por ello, se ha comenzado a hablar de un aumento de los tipos para ayudar a reducir el recalentamiento de la economía y tratar de controlar la inflación hacía unos niveles más razonables del entorno del 2%.

¿Dónde se han subido los tipos de interés?

En EE. UU., a principios de mayo, la Reserva Federal subió los tipos un 0,5% hasta el 1%, la primera vez que sube los tipos más del 0,25% de una sola vez desde el año 2000.

Los bancos centrales de Australia y Nueva Zelanda también han subido recientemente los tipos de interés por primera vez en años.

Y por nuestra parte, el BCE va por detrás de la curva cuando se trata de elevar los costes de los préstamos, pero Christine Lagarde, la presidenta del BCE ya ha adelantado posibles subidas de tipos antes de final de año.

¿Cuánto pueden subir los tipos de interés?

Podríamos ver una subida de un 0,25%-0,5% a finales de este mismo año en Europa. Por lo tanto, el año que viene por estas fechas, es probable que los tipos se sitúen en el 0,50%. Y es posible que aumenten hasta el 0,75% o el 1% a finales de 2023.

Sin embargo, todo depende de cómo se desarrolle la situación de la inflación. Si la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2% del BCE durante más tiempo, el BCE podría tener que subir más los tipos.

Sin embargo, si la inflación retrocede rápidamente a finales de este año, como todavía prevén algunos, el BCE podría no subir los tipos en absoluto. Sin embargo, esto parece cada vez más improbable.  

¿Cómo me afecta la subida del Euribor?

La principal consecuencia de una subida de tipos y de la subida del Euribor, el índice de referencia para la gran parte de las hipotecas es el aumento de las cuotas hipotecarias. Los titulares de hipotecas de tipo variables ven un aumento casi instantáneo de sus cuotas mensuales con cada repunte del Euribor.

Para alguien con 150.00 euros restantes en su hipoteca variable a 20 años, que actualmente pague un diferencial de un 1% + Euribor, podría pasar de pagar una cuota de 650 a 700 euros mensuales, un aumento de 600 euros mensuales, si el Euribor llega al 0,50%.

Por su parte, aquellos que tengan una hipoteca de tipo fijo no verán un cambio inmediato en sus cuotas, ya que permanecerán estables, pero quienes quieran firmar una hipoteca nueva a tipo fijo también verán como los costes aumentan considerablemente.

Un aumento de los tipos también puede suponer un aumento de los costes de los préstamos para automóviles o para las personas que realicen mejoras y adaptaciones en el hogar.

¿Aguantar nuestra hipoteca variable o cambiarla por una fija?

Dado que parece que los tipos van a empezar a subir, muchos propietarios de viviendas que actualmente tienen un tipo de interés variable están comenzando a pensar en cambiar a un tipo fijo, la conocida como subrogación hipotecaria, una práctica cada vez más popular.

Los tipos fijos se han hecho cada vez más populares en nuestro país en los últimos años y más del 60% de todos los nuevos clientes de hipotecas eligen ahora un tipo fijo.

Las hipotecas fijas proporcionan seguridad en un periodo de subida de los tipos de interés. Y, en muchas ocasiones, pueden ser incluso más bajas que la mayoría de los tipos variables.

Sin embargo, la elección de cambiar nuestra hipoteca variable por una fija va a depender de muchos factores, como el coste, el plazo de amortización y la evolución de los tipos.

Los beneficios de los tipos de interés más altos

Los tipos de interés más altos también pueden ser una buena noticia. Los ahorros en una cuenta bancaria o en un depósito a plazo fijo, nos ofrecerán mejores rentabilidades. También los bonos y los fondos de inversión en renta fija pueden comenzar a ofrecer rendimientos más atractivos.

Unos tipos de interés más altos también pueden ayudar a frenar la inflación. Unos tipos más altos pueden ayudar a frenar esta situación porque cuando el dinero es más caro, el gasto tiende a reducirse y la inflación a frenar.

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Ana Vicente
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