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El Yuan Digital (DCEP), la nueva criptomoneda china

¿Es la criptomoneda china una alternativa al dólar? ¿O al bitcoin?

El menor uso del dinero en efectivo, que se estima que caerá en torno al 40-50% en los próximos 10 años, y la gran demanda y auge de las criptomonedas así como los pagos por internet están llevando a los bancos centrales de muchos países a plantearse nuevas formas alternativas de pagos.

Estas monedas a diferencia de las criptomonedas ya conocidas, como Bitcoin o Ethereum, sí que tienen un respaldo institucional, una entidad central que vela por ellas. Si la tendencia actual continúa, lo que parece más que probable, veremos un boom de monedas de bancos centrales también basadas en sistemas análogos a las criptomonedas “tradicionales”.

Una moneda digital que es emitida por un banco central tiene el respaldo de la propia institución, del gobierno de ese país y de la moneda física que respalda esa versión digital. El objetivo de esa moneda digital protegida por criptografía no es convertirse en una divisa diferente, sino ser un paso más de la ya existente moneda física en efectivo. Ya sea para dar mejores opciones de transferencias, más rapidez o más seguridad.

La diferencia con el dinero en efectivo es que el digital es 100% rastreable por la institución que lo emite, en este caso el banco central, y es más seguro que éste; pero además no sólo es mas seguro y flexible que el dinero en efectivo sino también que el “dinero bancario”, los apuntes contables de los bancos comerciales. Que también pueden verse afectados por una quiebra o una crisis financiera del tamaño de la crisis de 2008. El dinero criptográfico, permitiría hacer transacciones más fácilmente, más seguras y estaría “guardado” en el balance del banco central. Es por eso que se está volviendo tan atractivo para muchos bancos centrales, que ya están desarrollando sus propias monedas crypto.

El caso de China, el Yuan digital

Uno de los primeros países en sumarse a estos nuevos desarrollos de monedas criptográficas ha sido China, a través de su banco central, el Banco Popular de China o PBOC. Como país aventajado, China no sólo ha manifestado su intención de desarrolla su propia criptomoneda, sino que ya tiene un prototipo viable que ha empezado a distribuir y probar en varias ciudades chinas.

Esto le convierte en una nación pionera, ya que hasta ahora ningún gran banco central en el mundo había comenzado a distribuir un CBDC o “Central Bank Digital Currency”, una divisa digital respaldada por un banco central.

El principal temor sobre este lanzamiento viene de dos ámbitos, primero el posible impacto sobre criptomonedas ya establecidas como Bitcoin o Ethereum, y por otro lado sobre la economía mundial en general, y en concreto sobre la hegemonía del dólar estadounidense, la divisa de reserva y más importante de la economía mundial.

¿Qué es el Yuan digital o DCEP?

El Yuan digital o criptoyuan es una CBDC como hemos visto, una moneda digital respaldada (emitida) por un banco central de un país.

La idea detrás del Banco central de China es ir sustituyendo paulatinamente las emisiones de yuan “tradicional” por esta criptomoneda, para conseguir un mayor alcance internacional, no sólo para darle valor como moneda de uso en diferentes países, sino para competir en cierto modo con la moneda de reserva mundial, el dólar estadounidense.

Como criptomoneda, no sólo estará protegida por criptografía (algo que ya es de uso común en el dinero digital bancario) sino que estará basada en la blockchain o cadena de bloques, como el resto de criptomonedas. El acrónimo DCEP con el que se denomina a este yuan digital crypto viene de “Digital Currency Electonic Payment”. La diferencia más sustancial con otras criptomonedas es que pese a estar sostenida por la blockchain, su objetivo no es ser una moneda descentralizada, sino todo lo contrario, una moneda controlada, manejada y supervisada por el banco central chino.

Inquietud en Estados Unidos

Este lanzamiento del yuan digital, el principal competidor del dólar estadounidense ha provocado cierta inquietud y preocupación en el gobierno de EEUU, que pueden estar sentándose las bases para una competición sin cuartel entre el dólar y el yuan a nivel mundial.

El Banco popular de China está muy por delante en la carrera de la moneda digital pública, aunque aún esté en pruebas, esto podría fortalecer la moneda china en el medio plazo a costa de aumentar la fragilidad del dólar. China y su enorme crecimiento de las últimas décadas, no deja de perfilarse como sucesor de los EEUU en el dominio de la economía mundial del futuro.

Sin embargo, esta posible sustitución de yuanes por dólares no es algo que parezca que vaya a suceder a corto plazo. Quedan muchas incógnitas por superar y esclarecer, así como habrá que ver si esta moneda digital china, sirve también para evadir algunas de las sanciones internacionales impuestas al gobierno chino por parte de EEUU. El dominio y el poder de EEUU actualmente en la economía global le permite incluso restringir el acceso de un país concreto a los mercados financieros internacionales, así como la demanda de activos financieros basados en dólares.

La preocupación en EEU no es para menos, y es que si el yuan digital gana terreno permitiría a diferentes países transferir dinero de forma privada sin que EEUU pudiera tener conocimiento de ello. Estas transacciones no tendrían que pasar por la red SWIFT, el estándar internacional para las transacciones bancarias entre entidades financieras comerciales que EEUU si que puede controlar y revisar.

Sin embargo el gobernador del banco central de China ha afirmado que su intención con la creación de este criptoyuan no es reemplazar o superar al dólar estadounidense, sino permitir que sea el mercado internacional quien elija que moneda quiere utilizar.

Primeras pruebas

Para comenzar a probar este nuevo yuan digital, el banco central de China ya ha emitido yuanes digitales para probar en ciudades a lo largo del país. Esto es consecuencia de la precocidad con la que China comenzó a plantearse el desarrollo de una moneda digital propia, ya que comenzó su creación en 2014. Por el contrario, el Banco Central Europeo, ha comenzado ahora a plantearse crear un euro digital criptográfico, que como pronto llegaría en al menos 5 años.

Algunas de la ciudades en las que se ha empezado a probar este nuevo yuan son Shenzhen, Chengdu o Suzhóu, y si las pruebas salen como esperan este programa piloto se irá extendiendo a más y más ciudades de todo el país asiático. Según las autoridades chinas, las pruebas iniciales han supuesto la confirmación de que este nuevo modelo de yuan digital y la pervivencia del yuan tradicional son mundos compatibles, y que no solo se complementarían bien, sino que ayudarán a mejorar la seguridad del sector bancario y la fiabilidad de las transacciones.

Queda de momento claro que el objetivo a corto plazo de este yuan digital es comenzar a sustituir una buena parte del dinero en efectivo, reducir el impacto de criptomonedas como Bitcoin y ayudar al sistema de pagos digital privados para transacciones minoristas, como Tencent o Alipay. La internacionalización vendrá después.

El futuro del yuan y otras monedas digitales de los bancos centrales

La historia de China como innovador en lo referente al dinero no es nueva, ya hace más de 1.000 años, en China se inventó el primer dinero en forma de papel o “papel moneda”. Quizás es lo que está intentando volver a hacer, adelantarse al futuro del dinero centralizado mundial, siendo el primero en emitir una criptomoneda estatal oficial.

Las estimaciones apuntan a que el yuan digital se lanzaría oficialmente a partir de 2022, pero ya hemos visto como se está empezando a utilizar en ciudades chinas como complemento al dinero tradicional, y así como ya se han filtrado varias pruebas que China ha llevado a cabo con otros países para testar las transacciones internacionales.

La digitalización del dinero, por contra de las premisas de criptomonedas como Bitcoin o Ethereum, que serían algunas de las perjudicadas con el boom de este nuevo dinero criptográfico oficial, es no mantener el anonimato y la privacidad al máximo, alejadas de una entidad central, sino mantener el control sobre la masa monetaria, sobre las transacciones y garantizar la soberanía sobre las divisas nacionales.

El caso del E-Krona

Un caso también peculiar y muy interesante es el ejemplo de Suecia, que ya ha comenzado a desarrollar también su propia criptomoneda, el e-krona (la moneda tradicional es la corona sueca o SEK).

En el año 2010, Suecia a través de su banco central el Riksbank, hizo una encuesta donde preguntó a los suecos cómo habían pagado su última compra. Los datos de 2010 ya eran muy esclarecedores, con más de un 60% que dijo que había pagado sus compras con moneda digital (no en efectivo). El efectivo estaba muriendo y Suecia lo estaba experimentando antes que muchos otros países europeos. Pero en 2020, volvieron a realizar esta misma encuesta, y para su sorpresa, el porcentaje de compras con medios de pago digitales ya era de más de 90%.

Fue entonces cuando Suecia y el Riksbank comenzaron a interesarse por la tecnología blockchain y empezaron a desarrollar su propia criptomoneda respaldada por su banco central, lo que hoy llaman Corona digital o e-krona.

El Yuan digital y los juegos olímpicos de 2022

Como colofón a esta precocidad en el desarrollo de su criptomoneda, China espera poder permitir a los deportistas olímpicos y a los turistas y visitantes de los juegos olímpicos de invierno de Pekín de 2022 utilizar la moneda digital china para su estancia y sus compras durante el evento.

Esto haría que fuera el primer evento de escala mundial donde una moneda digital de un banco central sea utilizada a escala masiva e internacional.

Para facilitar esta internacionalización, y que la moneda esté disponible para todos los deportistas y turistas extranjeros, el banco central de China ha comenzado a testar pagos internacionales para preparar este evento. Para ello se ha aliado con los bancos de Hong-Kong, Emiratos Árabes y Tailandia a principios de este año, para comenzar sus pruebas de transacciones y pagos internacionales. Completando estos primeros ensayos con éxito.

Una criptomoneda con muy poco de criptomoneda

Está fuera de toda duda que el mundo de las monedas digitales ya no es un ambiente oscuro y repleto de ideas preconcebidas. Las criptomonedas han venido para quedarse, y eso es un hecho. Serán parte esencial del futuro de la economía global, de una forma u otra. Pero de forma muy diferente, no podemos comparar unas cripto descentralizadas, con vocación de eliminar o reducir al máximo la trazabilidad, el control y la fragilidad de una entidad central, con las CBDC o con el caso del yuan digital.

No son únicamente los bancos centrales de diferentes países quienes buscan mantener ese control sobre el dinero, sea vía efectivo, vía bancaria o vía criptomoneda, también hay empresas como el caso del gigante tecnológico Facebook que está desarrollando su proyecto de criptomoneda digital propia, Libra. Nada más allá de la propia tecnología difiere de las propiedades de moneda “tradicional”, sólo cambia la forma de utilizarla, pero en el fondo, sigue siendo la misma moneda.

El yuan digital es un proyecto de escala masiva, un proyecto de enorme magnitud e impacto a largo plazo. No sólo plantea una batalla contra el dólar y el sistema monetario actual en el mundo, también sobre las relaciones de poder y sobre todo, lo que veremos más pronto que tarde, una batalla contra las criptomonedas descentralizadas y anónimas, como Bitcoin y otras criptomonedas por ser las reservas de valor de la economía mundial.

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Gabriel Rodríguez