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Otro ERE bancario: el turno del Santander

Otro ERE bancario: el turno del Santander

El Santander anuncia un plan de reducción de hasta 3.700 empleos y cerrará algo más del 25% de sus oficinas.

Continúa el goteo de planes de ajuste de las plantillas en los bancos españoles. El Banco Santander, el mayor banco de España ha anunciado un plan de ajuste de gastos donde se cerrarán unas 1.150 oficinas, que representan alrededor del 26% del total de oficinas que la entidad tiene en nuestro país.

Ligado a este cierre de oficinas comerciales, el ajuste de empleos con hasta 3700 despidos es uno de los más grandes tras el ERE anunciado por el BBVA y Caixabank, con 3.800 y 8.300 despidos cada uno. Esta gran reducción de empleados viene tras un ERE el año pasado, 2020, de casi 3.500 empleos y afectará a un 11% del total actual de trabajadores del banco cántabro.

De todas las oficinas que serán cerradas en el marco de este plan de ajuste, la gran mayoría, unas 1.000, serán oficinas clásicas, comerciales y a pie de calle, sólo algo más de 200 serán cierres para el segmento de banca privada y de agentes. Entre las razones que ha aportado la dirección del banco para realizar este plan de ajuste están los tipos de interés negativos, y su reducción en los márgenes del negocio bancario tradicional y el proceso de transformación hacia un banco más digital.

Antes del cierre de 2021

Otro ERE bancario: el turno del Santander

Las negociaciones para llevar adelante de regulación de empleo solamente acaban de comenzar, pero el objetivo según la entidad financiera declaró es tener cerrado el acuerdo antes del cierre de este mismo año 2021. Para el Banco Santander es una prioridad que el proceso de ajuste se alargue lo menos posible en el tiempo, y poder comenzar el ejercicio con una base de costes menor y una estructura más digital.

Según ha comentado el propio Banco Santander, este proceso de ajuste tendrá un mayor impacto en la red comercial y de oficinas, con el objetivo de eliminar estructuras dobles y redundancias en la operativa, tras la adquisición del Banco Popular durante el 2017 debido a sus graves problemas esta integración parece ser que no se había dado al 100%.

Este movimiento del Banco Santander no hace más qué agravar el flujo de salidas que ya se estaba dando en todos los bancos españoles durante la última década: según los datos del Banco de España, en 2008 en España existían más de 45.000 oficinas comerciales, pero tras la crisis financiera y el nuevo modelo de digitalización que están siguiendo todos los bancos europeos en 2018 ya solo quedaban alrededor de 26.000 oficinas.

Para hacernos una idea, estas cifras nos llevan a unos niveles de los años 1980-1982.

Pero no solo de oficinas constan estos enormes ajustes en los bancos españoles, sino que los despidos de personal se han ido sucediendo en la última década año tras año. De alrededor de 270.000 trabajadores en el sector bancario en España alrededor del año 2008, se ha llegado a una cifra de poco más de 187.000, en datos de 2018; tras los ajustes históricos tanto de 2020 como de 2021 esta cifra se verá muy castigada en el futuro, produciéndose un ajuste mucho mayor del que hoy en día podemos analizar con los datos del Banco de España.

En el caso particular del Banco Santander ya había realizado varios ERES anteriormente, con especial impacto el que realizó el banco en el año 2018 tras la compra del Banco Popular, cuando despidió alrededor del 70% de los trabajadores de este banco tras su adquisición.

Pero este anuncio no llega de forma aislada sino que lo hace tras el anuncio del BBVA qué despedirá a más de 3.800 empleados y el ERE de CaixaBank con el mayor ajuste de la historia de la banca española.

Negociaciones con los sindicatos

El Banco Santander ya anunciado que tratará de que sea un proceso lo más consensuado posible con los sindicatos y representantes de los trabajadores dentro de la entidad. Ha dejado constancia de que este proceso difiere mucho del que ya llevó a cabo con la integración del Banco Popular, reiterando su posición de flexibilidad respecto a las condiciones de la salida de empleados.

Este expediente de regulación de empleo ya ha sido aceptado por los sindicatos hasta en más de un 80%, y no solo supondrá la salida de más de 3.500 empleados sino también la reubicación de 1.500 trabajadores.

Entre las provincias más afectadas destacan Madrid y Barcelona, con mayor densidad de oficinas comerciales. En este sentido los sindicatos han valorado el acuerdo como equilibrado, además de indicar que las indemnizaciones dentro del plan de ajuste de empleo serán suficientes para compensar a los que deban marcharse durante este proceso.

Las condiciones del ERE

El Banco Santander ha propuesto indemnizaciones para todos aquellos trabajadores que se acojan al expediente de regulación de empleo. Entre estas medidas vamos a encontrar:

  • Para aquellos trabajadores entre los 50 y los 54 años y que cuenten con más de 15 años de antigüedad en el banco, Se les abonará hasta el 65% del salario en 6 pagos anuales hasta un importe máximo no superior a 300.000 euros.
  • Aquellos trabajadores con edades comprendidas entre los 55 y los 57 años, y que también cuenten con una antigüedad de al menos 15 años en la entidad, obtendrían hasta un 75% del salario más primas.
  • Los empleados con edades entre los 58 y los 61 años y con la misma antigüedad que los dos anteriores podrían obtener hasta el 76% del salario, sin incluir el complemento de voluntariedad.
  • Por último los trabajadores con más de 62 años podrían llegar a recibir una indemnización por despido de hasta 20 días por año de trabajo en 12 pagos anuales.

Las primas de voluntariedad

Estas primas por voluntariedad pueden llegar hasta los 30.000€ para aquellos trabajadores con más de 15 años de experiencia y antigüedades en la entidad financiera. Estos trabajadores, si no cuentan con la antigüedad marcada, verán reducida esta prima de voluntariedad en diferentes tramos por cada año hasta llegar a un mínimo de 5.000€ para aquellos que no lleguen a los 5 años de trabajo en el banco.

Además de esto también se han planteado unas primas en base a los trienios de antigüedad así como una prima por situaciones especiales pudiendo llegar entre los 2.000 y los 15.000€.

Para todos aquellos trabajadores menores de 50 años y que no lleguen a la antigüedad de 15 años que comentábamos anteriormente, se han establecido unas indemnizaciones de hasta 40 días de salario en un máximo de 24 pagos mensuales, y para los mayores de 55 años que tampoco cuente con esta antigüedad, también se han planteado indemnizaciones similares, además de una serie de primas por años trabajados en la empresa y un convenio especial hasta los 63 años.

Un golpe más para los empleados de banca

La crisis económica y la digitalización tanto del producto como del cliente han hecho explotar el tradicional modelo de negocio del sector financiero: antaño un sector caracterizado por su solidez y estabilidad laboral que ahora ve como en poco más de 12 años más de 100.000 trabajadores han sido despedidos en sucesivos planes de ajustes de plantilla.

La incertidumbre de las condiciones económicas y la enorme presión tanto los trabajadores como los directivos han acelerado esa transformación en pocos años.

La presentación en unas pocas semanas de varios expedientes de regulación de empleo en los principales bancos españoles, como CaixaBank o BBVA unido a los ya llevados a cabo en los dos últimos años, incluyendo a Sabadell, han supuesto una salida de alrededor de 14.000 empleados únicamente en este año 2021 si se confirma el ajuste de empleo del Banco Santander.

Ésta es solo una muestra de la gran transformación que ha vivido el empleo en el sector bancario en los últimos 12 años, pasando de casi 300.000 empleados a poco más de 180.000. A esta situación tan compleja en el sector financiero, no solo para los antiguos empleados con más años de antigüedad sino también para las nuevas generaciones, se ha unido un nuevo tipo de cliente, mucho menos habituado a las operaciones en oficinas físicas y más proclive al uso de tecnologías que le permitan realizar todas sus operaciones vía online.

Los bancos españoles más tradicionales han sufrido un fuerte varapalo en su negocio con el surgimiento de los llamados neo-bancos, centrados en este tipo de negocio. Solamente hay que ver las pérdidas del valor de las acciones en bolsa de los principales bancos españoles con caídas de hasta un 70% u 80%.

Otro ERE bancario: el turno del Santander

Mejores condiciones de ERE que en otros sectores

Según los sindicatos, las condiciones en las que se realizan los expedientes de regulación de empleo las entidades financieras suelen ser mucho mejores que en los ERES que se dan en otros sectores productivos de la economía española.

Estas mejores condiciones suelen ir muy ligadas a la posición de solidez de la empresa en cuestión y también de la fuerza que tenga la propia organización de trabajadores para exigir mejores condiciones en cada uno de los procesos de ajuste de empleo. Algunos de los sectores tradicionalmente más sólidos a la hora de negociar cada ERE han sido, la energía, las comunicaciones y la banca.

Pero más allá de las condiciones propias de cada ajuste, no deja de ser preocupante la enorme cantidad de despidos que se están viviendo en este sector en los últimos años, con una reducción drástica del número de trabajadores, que puede llegar a casi el 40% en los últimos 12 años.

Los sindicatos por su parte no se conforman con estas condiciones, sino que están exigiendo a las entidades financieras un mayor compromiso en la recolocación de estos trabajadores con alta experiencia financiera tanto a nivel interno en otros puestos de valía y de futuro, como a nivel externo llevando gran parte de esta experiencia hacia el tejido de las pequeñas y medianas empresas españolas, la gran mayoría del tejido productivo español con más de un 90% de las empresas.

Esta transformación tal como sucede en Francia, aumentaría enormemente los niveles de gestión financiera de estas pymes, así como impulsarían su propuesta comercial.

Los jóvenes en banca

Con esta situación es muy complicado para los nuevos profesionales encontrar aquella estabilidad profesional con la que sus padres vivieron. Ya se están viendo casos de jóvenes que se acogen a los expedientes de regulación de empleo aunque su carrera dentro de la entidad no haya hecho más que comenzar; esto puede deberse a las perspectivas de futuro, así como al cambio de modelo de negocio hacia un mundo digitalizado y por eso prefieran buscar una salida con la indemnización del ERE para buscar la vía del emprendimiento o el desarrollo de una nueva carrera profesional.

Para los jóvenes banqueros el problema no es quedarse obsoleto o no poder adaptarse a los cambios y a la creciente presión en el sector, sí no la ola de la digitalización, que se ve como el gran peligro para los próximos años, que hará que una gran parte de la fuerza productiva se vea reducida por procesos automáticos, haciendo que una buena parte de los empleos que hoy se demandan sean prescindibles.

Es cierto que se están dando reconversiones de puestos tradicionalmente ligados a la banca y las finanzas hacia otros perfiles con mayor competencia en tratamiento y gestión de datos, pero hoy por hoy la salida principal que están tomando las grandes financieras del país no es otra que la de reducciones drásticas de la plantilla de trabajadores.

Según la Asociación Española de Banca, aún hay espacio para nuevos procesos de ajustes de empleo en los años venideros, así como mayores cierres de oficinas. La estabilidad vivida en la banca hace solo unos pocos años, está más que nunca en entredicho.

El SEPE

Una curiosidad sobre este plan de despidos es que la gran parte de la banca española aún no ha saldado sus obligaciones con la Seguridad Social a raíz de los ERES que se llevaron a cabo durante la crisis de 2008 a 2013.

El SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) ha reclamado las cantidades por los despidos de alrededor de 20.000 trabajadores que se vieron afectados a partir de 2011, cuando entró en vigor una ley por la cual los bancos que tengan beneficios y aún así presenten un plan de ajuste de empleo, estén obligados a indemnizar al Servicio Público de Empleo una prima por las prestaciones que deberá asumir el SEPE por estos trabajadores.

La cifra que ha dado el SEPE ronda los 550 millones de euros. Aunque la gran parte de esta deuda ya ha sido pagada, algunas de las empresas que presentaron beneficios en un año y ajustaron plantilla, como Caixabank, Ibercaja, Seat, Axa o el propio banco Santander, deben en conjunto alrededor de 150 millones de euros todavía.

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