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Sri Lanka entra en default ¿Qué significa para la economía?

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Probablemente todos hemos visto las impactantes imágenes de las protestas en el pequeño país insular de Sri Lanka los últimos días. Pero aparte de la sorpresa y estupefacción por los actos que se han cometido, pocos han reparado en las causas de unas revueltas tan multitudinarias. Sri Lanka está sumida en una de las peores crisis económicas que jamás se hayan visto. Incapaz de hacer frente a sus deudas ha entrado en “default y por primera vez desde su independencia en el año 1948 nunca se había visto de nuevo semejantes cortes de electricidad, escasez de alimentos o falta de combustibles o medicinas.

La inflación ha alcanzado un máximo histórico en el país, que ya sufre las consecuencias de un aumento de precios superior al 40%. Los precios de alimentos tan básicos como el arroz han crecido un 600%.

El pasado1 de abril, el presidente del país, Gotabaya Rajpaks declararó el estado de emergencia para tratar de limitar las importaciones y no seguir perdiendo divisas extranjeras. En menos de una semana, tuvo que retirarlo tras las masivas protestas de los ciudadanos enfadados por la gestión de la crisis por parte del gobierno. Unas protestas que dieron la vuelta al mundo con miles de personas tomando la residencia presidencial.

Pero ¿Cómo ha llegado Sri Lanka a este punto? ¿Qué implica esto para la economía de Asia? ¿La crisis de Sri Lanka puede darnos algunas claves sobre lo que esta sucediendo en la economía? Veámoslo.

¿Cómo de grave es la crisis en Sri Lanka?

Sri Lanka es un país insular, situado al sur de la India. Como tal, necesita importar gran parte de sus productos básicos, como los combustibles o las medicinas. La mayoría de los países tienen divisas de otros países a mano para poder comprar y vender estos artículos, pero la escasez de divisas en Sri Lanka está siendo uno de los factores de la subida de precios.

Sri Lanka se encuentra actualmente en una crisis económica y política de proporciones masivas, que ha culminado con el  impago de su deuda. Hay varias razones para esta crisis y la debilidad económica ha provocado protestas masivas y violencia en todo el país. Hasta el propio primer ministro ha declarado que la economía de Sri Lanka “ha colapsado” y que el país no tiene dinero para pagar mas importaciones de productos básicos.

El gobierno está tratando de ayudarse de sus vecinos, China y la India, economías mas prosperas y que siempre han jugado un papel fundamental en el desarrollo económico de Sri Lanka, pero las esperanzas están puestas en un rescate del Fondo Monetario Internacional (FMI) que parece ser el único que puede sacar al país de la escasez que sufre. Eso sí, el FMI ya ha avisado: cualquier rescate conllevara condiciones estrictas. Algo que quizás a muchos no les gusten tanto.

La realidad es que los ciudadanos de Sri Lanka están soportando una escasez de proporciones nunca vistas antes, hacen cola durante horas para intentar comprar el escaso combustible o los pocos alimentos que hay en las tiendas. El colapso de la economía ha sido rápido. Sri Lanka había conseguido un cierto nivel económico en las últimas décadas fruto de su creciente turismo y de los apoyos de sus vecinos con la deuda. La clase media había florecido y comenzaba a consolidarse una economía fuerte en mitad del océano indico, un lugar clave para el comercio.

Sin embargo todo parece haberse derrumbado en cuestión de meses. Tras los fuertes golpes al turismo, primero con los atentados del año 2019 y después con la pandemia de Covid19, las reservas de divisas extranjeras se vieron muy mermadas y la deuda pública, superior a los 50.000 millones de dólares se hizo tan pesada que el gobierno es incapaz de pagar si quiera los intereses de esta deuda.

La moneda del país, la rupia esrilanquesa o ceilanesa se ha desplomado un 80% con respecto al dólar, haciendo aún más caras las compras de cualquier producto extranjero y agravando aún más el problema de la inflación con una subida de los precios de los alimentos cercanos al 60%.

¿Por qué la economía de Sri Lanka se encuentra en una situación tan grave?

No hay una sola explicación para un colapso de tal magnitud como el que estamos viendo en el país insular. Muchos expertos hacen énfasis en las causas internas del país, como la mala gestión económica, la corrupción o la inseguridad jurídica, más que a las condiciones macroeconómicas o la recesión global que ya estamos comenzando a sentir.

Gran parte de las protestas de la gente se han centrado en el presidente Gotabaya Rajapaksa y su hermano, el hasta hace pocas semanas primer ministro Mahinda Rajapaksa. Este último dimitió tras el comienzo de las revueltas, inicialmente pacificas, pero que acabaron volviéndose violentas.

Pero el colapso económico del país viene de más lejos. En el año 2019 los atentados terroristas mataron a más de 250 personas. Esto puso en grave riesgo la principal industria del país y principal fuente de divisas: el turismo. Con el turismo tocando fondo, el país trato de compensar los menores ingresos fiscales con una política poco ortodoxa y en palabras de algunos, populista. Sin embargo la deuda pública seguía estando ahí y debido a las fuertes inversiones públicas que se estaban llevando a cabo en el país con nuevas infraestructuras y edificios, la solvencia de Sri Lanka comenzaba a tambalearse.

Los acreedores rebajaron la calificación crediticia de Sri Lanka, impidiéndole pedir más dinero prestado, ya que sus reservas de divisas se hundieron, algo que contribuyo aun mas al encarecimiento de sus deudas.

Una de las medidas mas criticadas fue la prohibición de importar fertilizantes agrícolas para tratar de no gastar divisas extranjeras. Como consecuencia, el sector primario del país no pudo hacer frente a la demanda con únicamente agricultura orgánica y los precios continuaron subiendo. Como colofón , la guerra de Ucrania ha hecho encarecerse aun mas los precios de la energía y de materiales básicos.

¿Por qué ha dicho el Primer Ministro que la economía se ha hundido?

Una declaración tan dura puede desanimar a cualquiera. La poca confianza en la economía del país es el primer reflejo de cuan lejos ha llegado el colapso.  Mientras el gobierno busca ayuda del FMI y se enfrenta a las críticas internas.

El Ministerio de Finanzas dice que Sri Lanka sólo tiene 25 millones de dólares en reservas extranjera, algo que le ha dejado sin medios para importar apenas productos, aparte de los pagos de intereses de su deuda.

Por ello, Sri Lanka ha suspendido el reembolso de unos 7.000 millones de dólares en préstamos que vencen este año, de un total de 25.000 millones de dólares que aun tiene activos y con vencimientos en el año 2026.

Hasta ahora, Sri Lanka se las había arreglado para salir adelante, principalmente con el apoyo de India con más de 4.000 millones de dólares en líneas de crédito.  El gobierno también está buscando más ayuda de otros países como China, antiguo socio financiero y comercial y de países occidentales como Estados Unidos o Australia, que parece que ayudaran al país con varios cientos de millones de dólares. Pero lejos de ser una solución a largo plazo, como ha dicho el propio primer ministro del país “la última esperanza es el FMI”.

La línea temporal del colapso de Sri Lanka

Los problemas actuales de Sri Lanka han surgido tras años de mala gestión económica. Hemos recopilado aquí una breve cronología de algunos de los factores más relevantes:

2009

En 2009, la guerra civil que duró décadas en el país terminó y el gobierno se centró en la producción nacional. Sin embargo, el énfasis en la producción y las ventas locales, en lugar de las exportaciones, aumentó la dependencia de los productos extranjeros.

2019

En 2019 se introdujeron recortes imprevistos en el impuesto sobre la renta, lo que provocó importantes pérdidas en los ingresos del gobierno, drenando un país que ya tenía problemas de liquidez.

2020

La pandemia de COVID-19 golpeó al mundo provocando el cierre de fronteras a nivel mundial e impactando de lleno a una de las industrias más lucrativas de Sri Lanka. Antes de la pandemia, en 2018, el turismo aportaba casi el 5% del PIB del país y generaba casi 400.000 puestos de trabajo. En 2020, la aportación del turismo al PIB no llegaba al 0,9%.

2021

Recientemente, el gobierno de Sri Lanka introdujo la prohibición de los fertilizantes químicos de fabricación extranjera. La prohibición pretendía contrarrestar el agotamiento de las reservas de divisas del país.

Sin embargo, con los únicos fertilizantes orgánicos locales disponibles para los agricultores, se produjo una pérdida masiva de cosechas y los esrilanqueses se vieron obligados a depender aún más de las importaciones, agotando aún más las reservas.

2022

A principios de abril de este año, se desencadenan en la capital de Sri Lanka, Colombo, protestas masivas que piden la dimisión del presidente Gotabaya Rajapaksa. El primer ministro Mahinda Rajapaksa, hermano del presidente Rajapaksa, dimite y es sustituido por el ex primer ministro Ranil Wickremesinghe. Recientemente, el gobierno aprobó una semana laboral de cuatro días para permitir a los ciudadanos un día más para cultivar alimentos, ya que los precios siguen disparándose. La inflación de los alimentos aumentó más del 57% en mayo.

¿Qué pasa con la deuda de Sri Lanka?

En febrero, el país sólo contaba con 2.310 millones de dólares en sus reservas, pero tiene que hacer frente a una abultada deuda pública. Tan solo este año 2022 debe pagar 4.000 millones de dólares y un bono soberano internacional (BSI) de 1.000 millones de dólares.

Los bonos soberanos internacionales constituyen la mayor parte de la deuda de Sri Lanka, con más de 13.000 millones de dólares. Siendo Japón, China y el Banco Asiático de Desarrollo, los principales prestamistas.

En un informe del propio FMI hace tan solo un mes declaraba que la deuda pública había aumentado a "niveles insostenibles" y que las reservas de divisas eran insuficientes para hacer frente a los compromisos a corto y medio plazo.

Varios bancos de inversión internacionales como el Citibank también habían concluido que las actuales medidas económicas eran insuficientes para poder pagar la deuda publica y que el país en caso de no tomar medidas urgentes y profundas podría situarse en un punto de inflexión muy arriesgado.

Un aviso para los países de renta baja

Los gobiernos necesitan divisas para poder importar productos y servicios del extranjero. Sin la posibilidad de comprar o pedir prestadas divisas, el gobierno de Sri Lanka es incapaz de hacer frente a las necesidades básicas, como alimentos y energía.

La consecuencia de esto es la creciente inflación, la devaluación de la moneda y la dificultad futura que el país tendrá para volver a pedir prestado.

Puede parecer que Sri Lanka nos queda lejos y que nada de esto puede suceder aquí. Es cierto, las circunstancias y la naturaleza de su economía y de su entorno poco o nada tienen que ver con el nuestro. Sin embargo, sí que podemos ver como la deuda pública es una espada de Damocles que siempre está ahí y la incertidumbre es el peor enemigo para la deuda.

Lo que está ocurriendo en Sri Lanka puede ser un aviso de lo que está por venir en otros países de rentas baja y media, ya que el riesgo de endeudamiento sigue aumentando en todo el mundo ¿Cómo solucionara Sri Lanka sus problemas? ¿Veremos un rescate por parte del Fondo Monetario Internacional? ¿O por el contrario podemos ver como las revueltas se suceden hasta un cambio de régimen? Como vemos, es muy difícil prever cual será el futuro del país, pero lo que es seguro, al menos a medio plazo es la difícil situación que todos los ciudadano van a tener que enfrentar bajo condiciones de escasez máximas.

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Hector Sanmiguel