¿Es buena idea invertir en oro o plata?

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La incertidumbre y la crisis han llevado a muchos ahorradores a buscar de nuevo los activos “refugio”

Los asesores de inversiones siempre hacen especial hincapié en la importancia de la diversificación de las carteras de inversión. Aunque cada activo de inversión conlleva una serie de riesgos propios y una volatilidad implícita, probablemente la peor decisión que podemos hacer para nuestros ahorros es poner todo el dinero en un solo tipo de activo, o como comúnmente nos solemos referir “poner todos los huevos en la misma cesta”.

Una cartera de inversiones bien diversificada tiene muchas menos probabilidades de sufrir un fuerte batacazo, sean cuales sean las condiciones del mercado en cada momento. Por el contrario, una cartera de inversión con una diversificación baja, es decir, con muy pocos activos distintos o muy correlacionados entre sí es más vulnerable al vaivén de las bolsas, las expectativas y las noticias a corto plazo.

En este sentido, ¿invertir en activos como el oro o la plata puede ser una buena estrategia de inversión para diversificar nuestra cartera?

La mayoría de la gente invierte en metales preciosos como el oro, la plata, el platino o el paladio no para obtener ingresos, sino para protegerse contra la inflación, así como la incertidumbre, la volatilidad de las bolsas y la economía.

Tradicionalmente el oro ha sido considerado el activo refugio por excelencia, esto quiere decir que el oro y los metales preciosos han sido vistos desde la antigüedad como un medio para mantener la riqueza en tiempos de incertidumbre económica.

Aunque muchas personas tienen un conocimiento básico del mercado de valores, los ETF o los fondos de inversión, no todo el mundo se plantea la idea de invertir en oro o metales preciosos. Veamos cómo la inversión en oro o plata puede ayudarnos a construir una cartera diseñada para perdurar.

 

¿Qué son los metales preciosos?

¿Qué hace que un metal sea considerado como precioso para un inversor? La respuesta es sencilla: la escasez y la demanda.

Un metal se considera precioso si tiene una oferta limitada y un valor económico. En cuanto al valor económico, puede venir de la propia demanda de los inversores o de los fabricantes que necesitan el metal precioso para producir un producto, como joyas, máquinas o chips.

Aunque hay algunos metales que se ajustan a la definición anterior, los inversores suelen centrarse en el oro, la plata, el platino y el paladio. El oro es, por mucha diferencia, el metal precioso más popular y es que lleva siendo utilizado más de 6.000 años por los seres humanos como una forma de almacenar valor durante generaciones.

Lo que hace que el valor del oro esté por encima de todos los demás metales preciosos es su uso como depósito de valor, muy superior a su uso como material de fabricación industrial. Los inversores tienden a comprar oro y a «guardarlo», lo que crea demanda y escasez.

La plata es similar al oro, sin embargo el precio de la plata se sitúa entre el 1% y el 1,5%  del precio del, debido a que la demanda de plata como material de fabricación es muy importante. Para satisfacer dicha demanda, se extrae más plata, lo que mantiene un precio por onza (1oz=28,7g), mas bajo.

Los precios del platino se sitúan aproximadamente en un valor cercano al 60% del precio del oro. Tiene usos prácticos, pero su precio es más elevado debido a su mayor dificultad para ser extraído y su escasez.

El paladio, cuya popularidad y precio están aumentando ya que es uno de los elementos utilizados para la creación de las baterías para los vehículos eléctricos es otro metal precioso incluido en el grupo de metales del platino, junto con el iridio, el osmio, el rodio y el rutenio.

 

¿Qué mueve los precios de los metales preciosos?

En el entorno actual del mercado, el precio del oro ronda los 1.700 dólares por onza (1oz=31,1g). Durante los últimos dos años, el precio del oro ha ido subiendo desde los 1.200 dólares hasta el nivel actual.

 

La principal tendencia histórica que mueve el precio del oro es la inflación. Los inversores han utilizado durante mucho tiempo el oro como cobertura contra la inflación. Mientras que la inflación normalmente tiene efectos negativos sobre las acciones (debido a las subidas de los tipos de interés), el precio del oro tiende a subir cuando la inflación aumenta.

Pero hay otra tendencia que hace moverse el precio del oro, la impresión de moneda. Históricamente cuanto mayor ha sido la oferta monetaria de los bancos centrales mayor ha sido el precio de oro. Al ser el oro un activo escaso, con una oferta limitada a la cantidad de onzas que pueden extraerse de la superficie terrestre, es menos susceptible de devaluarse.

¿Es Buena Idea Invertir En Oro O Plata?

La plata cotiza actualmente en torno a los 19 dólares la onza. Suele tender a moverse proporcionalmente con el precio del oro y también puede servir de cobertura contra la inflación, aunque en menor medida. Lo mismo puede decirse del platino, que actualmente ronda los 860 dólares la onza.

 

En el caso de la plata o del platino, la demanda industrial puede afectar fuertemente a su precio tanto en sentido favorable como desfavorable. Si un nuevo producto innovador requiere una gran cantidad de plata, la demanda de plata podría aumentar de forma repentina. El precio de la plata probablemente se movería de forma totalmente independiente del oro hasta que se pudiera hacer frente a la nueva demanda pon mayor extracciones.

 

De la misma forma, si un producto que requiere una cantidad importante de plata como materia prima queda obsoleto o pierde posición en el mercado, el precio de la plata probablemente caería hasta que se ajustaran de nuevo la oferta y demanda.

Tanto el platino como el paladio, que actualmente rondan los 1.800 dólares por onza, se mueven de forma independiente por razones principalmente industriales.

 

Beneficios de invertir en oro y plata

El principal beneficio que invertir en oro o plata proviene de su valor como cobertura contra la inflación. La historia deja claro que la inflación tiene un efecto adverso en los mercados de acciones y bonos, así como en los ahorros de las personas.

Los metales preciosos tienden a aumentar su valor en un entorno de alta inflación y de incertidumbre económica. Cuando el valor de una cartera de inversión 100% en bolsa cae, la subida del precio de los metales preciosos probablemente pueda compensar la pérdida de las otras inversiones. Esto es lo que en finanzas conocemos como “cobertura”.

El objetivo de la cobertura es proteger el valor de nuestra cartera de inversiones principal contra la incertidumbre, la inflación y la impresión monetaria que hace desplomarse los mercados financieros.

 

Desventajas de invertir en oro y plata

El oro y la plata también tienen sus desventajas. En primer lugar, los metales preciosos no generan beneficios por sí mismos, es decir, no “generan flujos de caja” como si lo hace una acción de una empresa o un bono cuando paga sus cupones. Los beneficios que podemos obtener de la inversión en oro o plata pasan únicamente por la revalorización del metal.

El valor histórico de los metales preciosos nos deja claro que, aunque las variaciones de precios ofrecen oportunidades de obtener beneficios, los metales preciosos tienden a ser poco volátiles por lo que no podemos esperar grandes rentabilidades a largo plazo.

En segundo lugar, el oro, en particular, siempre está sujeto al acaparamiento o la confiscación por parte de los gobiernos. El mundo está repleto de dirigentes sin escrúpulos que no dudarían en asaltar las reservas de oro (como ya ha sucedido en el pasado).

Por último, el precio de cualquier metal precioso está siempre sujeto a la oferta. Si un minero de oro decide aumentar o disminuir la producción, esto afectaría a los precios independientemente de las otras tendencias como la inflación o la oferta monetaria.

 

¿Qué metal precioso es el mejor para invertir?

La historia ha dejado claro que el oro es uno de los mejores activos para invertir, especialmente en momentos de incertidumbre económica. Es resistente, escaso, valorado y líquido.

La diversificación es uno de los aspectos más importantes a la hora de gestionar una cartera. Cuando se hace correctamente, la diversificación puede aumentar la rentabilidad que obtenemos  a la vez que disminuimos el riesgo total que asumimos con nuestras inversiones.

Cuando algunos activos están subiendo de precio, normalmente otros están bajando, lo que crea espacio para que los inversores puedan aprovechar las oportunidades que ofrecen estos activos infravalorados.

Tener una pequeña asignación a metales preciosos como el oro y la plata es una forma útil de expandir nuestra diversificación, ya que están parcialmente descorrelacionados con el resto de los mercados financieros.

 

Cómo invertir en oro y plata

Si estamos interesado en invertir en metales preciosos, podemos comenzar con estas tres vías:

Comprar lingotes y monedas físicos de oro o plata

En esta alternativa tenemos la opción de tener la propiedad real de nuestros metales preciosos, eliminando el riesgo de contraparte. En muchos casos, y si las cantidades que tenemos son importantes es recomendable que sean almacenador por un tercero para limitar el riesgo de robo. Las monedas de oro y plata tienen tanto valor por su peso, como por su historia (numismática), lo que supone dos formas de obtener beneficios extra.

 

Invertir en ETFs de oro o plata

La segunda opción para invertir en oro o plata es utilizando los fondos cotizados en bolsa (ETF) de oro o  plata. Los ETF pueden ser de réplica física (tienen las reservas de oro almacenadas en un banco y el valor del ETF es directamente proporcional al valor de estas reservas) o de réplica sintética, a través de derivados como futuros de oro.  

Esta es probablemente la forma más sencilla de invertir en oro y plata. La principal ventaja es que tienen una gran liquidez y que se pueden comprar o vender a través de una cuenta de un bróker.  Esto nos permite un fácil reajuste de la cartera y un proceso de compra/venta barato y sin complicaciones. Históricamente, estos ETF han sido algo caros, pero cada vez son más baratos. Algunas de los principales ETF de oro y plata son:

ETFs de oro:

  • SPDR Gold Trust (GLD), relación de gastos: 0,40%.
  • iShares Gold Trust (IAU), relación de gastos: 0,25%.
  • SPDR Gold MiniShares Trust (GLDM), relación de gastos: 0,18%.
  • Aberdeen Physical Gold Shares ETF (SGOL), relación de gastos: 0,17%.
  • Sprott Physical Gold Trust (PHYS), relación de gastos: 0,46%.
  • Perth Mint Physical Gold ETF (AAAU), relación de gastos: 0,18%.

ETFs de Plata:

  • iShares Silver Trust (SLV), relación de gastos: 0,50%.
  • Aberdeen Physical Silver Shares ETF (SIVR), relación de gastos: 0,30%.
  • Sprott Physical Silver Trust (PSLV), relación de gastos: 0,67%.

 

Comprando acciones de empresas mineras de oro o plata

Una tercera alternativa para tener exposición al oro  o la plata es la compra de acciones de empresas mineras de estos metales. Hay una gran variedad de empresas mineras de oro y plata en el mercado en las que podemos invertir.

La ventaja de las acciones de compañías mineras es que, en teoría, pueden evitar muchos de los problemas de la inversión en metales preciosos. Mientras que los metales preciosos no producen flujos de caja y su gestión cuesta dinero, las mineras sí producen flujos de caja y a menudo pagan dividendos.

Sin embargo, las mineras de oro están apalancadas contra el precio oro. Mientras que el precio del oro puede duplicarse o reducirse a la mitad en un periodo de varios años en casos extremos (de, por ejemplo, 800 dólares por onza a 1.600 dólares por onza, o viceversa), los precios de las acciones de las mineras de oro pueden subir o bajar entre 5 y 10 veces. Con lo cual antes de comprar una acción de una minera de oro debemos hacer un análisis profundo para saber el riesgo que estamos asumiendo y la volatilidad que estamos dispuestos a asumir.

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