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Así afectan los Tipos de Interés Negativos a tu Nómina

Cuando escuches o leas una noticia sobre economía, verás que comúnmente se refieren a los tipos de interés como el precio del dinero. ¿Y esto que quiere decir?

De forma sencilla, al igual que pagamos un precio al comprar un determinado producto o contratar un servicio, el dinero también tiene su precio. Esto quiere decir que por que nos dejen una cantidad de dinero también tenemos que pagar un precio por ello.

Este tipo de interés siempre estará ligado al período de tiempo en el que devolveremos ese dinero (por lo general años) y su valor se representa como un porcentaje.

Pero también funciona de forma inversa, si somos nosotros los que prestamos a un banco dinero, éste tendrá que darnos una rentabilidad (un interés) por dejarle nuestro dinero:

Por ejemplo, si le presto 10.000 euros a un banco y al cabo de un año me devuelve 10.100 euros, el interés total del préstamo son 100 euros y el tipo de interés será el 1% (100/10.000), que es el precio que le cobro al banco por haberle prestado mi dinero.

¿Qué influye en el precio del dinero?

Por lo general el propio mercado es el principal motivo de cambios en ese precio del dinero, la oferta y la demanda son quienes ponen un precio más o menos elevado de los tipos de interés. Pero además del propio ir y venir del mercado, existen más factores que inciden en él. Por ejemplo, y de forma muy resumida, el tipo de interés de la deuda pública, las decisiones de los bancos centrales, la prima de liquidez o la inflación de cada país.

¿De quién depende el valor del tipo de interés?

Si tenemos que nombrar a un responsable principal de los tipos de interés, éste no puede ser otro que el banco central de cada país (en nuestro caso, el Banco Central Europeo o BCE). Un banco central es la máxima autoridad en lo referente a que políticas y decisiones económicas se toman en cada país y entre esas decisiones está la de fijar el tipo de interés oficial. En el caso del Banco Central Europeo, éste se encarga de ajustar periódicamente los tipos de interés de los países miembros de la unión, y esta decisión afecta a todos los factores que hemos comentado anteriormente.

¿Para qué se usan los tipos de interés?

El tipo de interés oficiales que el Banco Central Europeo decide influye directamente sobre los intereses (es decir, también el tipo de interés) que se van a aplicar de forma particular en las distintas operaciones y productos financieros que vayamos a contratar o ya tengamos. Además, el tipo de interés también se utiliza para indicar el valor del dinero en términos generales. Por ejemplo, no se aplica del mismo modo a una hipoteca, a un préstamo personal, a un depósito o a una cuenta remunerada.

Dentro de los tipos de interés oficiales podemos encontrar el tipo de interés del Banco Central Europeo para las operaciones interbancarias (el dinero que el BCE presta a los bancos y el que se prestan los propios bancos entre sí) o el tipo de interés legal del dinero, que se aplica a deudas, como cuando Hacienda te realiza la devolución de la renta fuera de plazo.

Tipos de interés del BCE y el euríbor

El tipo de interés del BCE marca el precio oficial del dinero para la Unión Europea (UE), igual que la Reserva Federal (Fed) marca los de Estados Unidos y el Banco de Inglaterra los de Reino Unido. Estos tipos oficiales establecen el precio al que se compra y se vende el dinero entre los bancos en la UE y como decíamos, su evolución es clave para la mayor parte de los productos financieros, como las cuentas corriente, los depósitos o los préstamos.

Si los tipos de interés suben, un depósito bancario nos dará más rentabilidad. Si los tipos de interés bajan (como ahora mismo donde los tipos de interés están cerca de su mínimo histórico) la rentabilidad de nuestro depósito será menor.

Algo parecido ocurre con los préstamos e hipotecas. Si los tipos de interés son bajos, también lo será el coste de un préstamo o hipoteca que pidamos. En el caso concreto de las hipotecas, éstas por lo general van ligadas (hipotecas de tipo variable) al euríbor. Y el euríbor está correlacionado directamente con los tipos de interés del BCE.

Para entender esta correlación, hay que entender primero cómo funciona el euríbor. El euríbor no es más que el precio de los préstamos que los bancos se dan entre sí e los principales bancos europeos. Técnicamente no hay un único euríbor, ya que los bancos utilizan diferentes tipos de interés según los plazos a los que se prestan el dinero, por eso hay euríbor a una semana, a un mes, a un año… El más usado comúnmente para los préstamos hipotecarios es el euríbor a un año.

Así, si el tipo de interés del BCE es, explicado de manera muy simplificada, el precio al que este presta dinero a los bancos, y el euríbor el precio al que éstos se lo prestan entre sí, es fácil entender por qué ambos están directamente relacionados. De hecho, normalmente el euríbor suele estar por encima de los tipos del BCE cuando se cree que estos van a subir, y por debajo cuando se estima que van a bajar o mantenerse estables, como en el contexto económico actual.

¿Por qué suben o bajan los tipos de interés?

Los bancos centrales de cada país son los encargados de fijar estos tipos atendiendo a la situación económica, la evolución del consumo y la inflación.

Esta ha sido su evolución en los últimos años, en la que se puede ver la respuesta de estos dos bancos centrales a la crisis de 2008 y la crisis provocada por el coronavirus.

De forma muy resumida, la política monetaria y las subidas de tipos de interés se utilizan como fórmula para controlar la inflación y frenar la subida de precios cuando la marcha de la economía es positiva.

Por el contrario, los tipos de interés bajos son típicos de periodos en los que la economía se enfría o cuando se quiere acelerar el crecimiento. Según la teoría económica, los tipos bajos ayudan a reactivar el consumo, ya que mejoran el acceso al crédito. También hacen que aumente la inflación, lo que vuelve a animar el consumo. Si algo que quieres comprar sabes que estará más caro mañana, la lógica te invitará a adelantar esa compra.

Tipos de interés negativos

Lo primero de todo es saber qué son los tipos de interés negativo. En este caso, se trata de una decisión adoptada por los Bancos Centrales en época complicada a nivel económico. El objetivo es claro: que el dinero se siga moviendo y fluya

En los últimos años nos hemos acostumbrado a vivir con unos tipos de interés inusualmente bajos, tanto en Europa como en Estados Unidos, esta medida no era habitual, pero con dos recesiones mundiales en poco más de una década (la crisis financiera de 2008 y la del Covid19), se ha convertido en algo más habitual de lo esperado.

Básicamente, responder a qué son los tipos de interés negativo es afirmar que los Bancos Centrales mejoran las condiciones de préstamo a los bancos comerciales, para que estos puedan dar más créditos a sus clientes y así, se estimule la economía.

Esto supone que los que piden prestado al banco central, cuando tengan que devolver el crédito no tendrán que pagar más de lo pedido sino menos de lo prestado. Por ejemplo, un banco privado pide al banco central 100.000 euros y el tipo de interés es de -0,20%. Pues bien, el banco privado deberá devolver los 100.000 euros menos el 0,20%. Es decir, el banco central paga por prestar dinero. Esto se da para que la economía se reactive.

Desde el punto de vista de un ahorrador, los tipos bajos hacen que las opciones de inversión más conservadoras, como los depósitos o la renta fija en general, ofrezcan peores rentabilidades.

Como todo en economía, los tipos de interés negativo tienen ventajas y desventajas.

Ventajas y desventajas de los tipos de interés negativos

Las ventajas y desventajas de los tipos de interés negativos suelen estar bastante equilibradas. Comenzamos con las ventajas de los tipos de interés negativo, es decir, el lado positivo de una medida ya adoptada. Por el momento El Banco Central Europeo y la Fed ya han avanzado que al menos hasta 2023 los tipos de interés seguirán tan bajos como ahora, a la espera de ver la evolución de la economía europea tras el covid 19.

Ventajas de tipo de interés negativo

Como hemos dicho, la principal ventaja es que el dinero está en movimiento, la economía circula, los particulares vuelven a poder solicitar préstamos y se facilita que los países puedan salir de las crisis en las que se encuentran.

Otra de las ventajas es que el Euribor se ve afectado por los tipos de interés negativos, por lo que, en cierto modo, se abaratan las hipotecas que estén referenciadas con este índice y los intereses que abonan familias y empresas por sus préstamos son menores, lo que mejora que familias y empresas puedan hacer frente mejor a sus deudas, tengan mayor capacidad d gasto y puedan solicitar créditos en condiciones más favorables. Esto favorece el movimiento del dinero y que la economía sea más dinámica.

Como el dinero que se cobra, estando los tipos de interés en negativo, con los depósitos de ahorro, es casi inexistente, las personas que disponen de ahorros prefieren invertir su dinero buscando una mayor rentabilidad, por lo que se facilita la creación de nuevos negocios o nuevas inversiones, por ejemplo.

Desventajas de tipo de interés negativo 

Aunque parezca que es mejor que los tipos de interés estén en negativo, también tiene sus partes negativas.

Como hemos dicho, por ejemplo, las hipotecas y los préstamos y créditos referenciados por el Euribor deberían bajar para que el acceso a los clientes fuera más sencillo, no obstante, algunos bancos privados deciden no prestar todo el dinero que podrían debido a que se exponen a una mayor riesgo de morosidad en nuevos negocios y proyectos que quizás en circunstancias normales no fueran viables, asique los Bancos Centrales se ven obligados a multarlos.

Otra desventaja, es que algunas entidades aprovechan la bajada de los tipos de interés para aumentar las comisiones y gastos asociados a sus préstamos o a otros de sus productos, por lo que, finalmente, los clientes acaban pagando la misma cantidad que si los tipos de interés estuvieran en positivo.

Los tipos de interés negativos y nuestra cuenta bancaria

A la banca española por el momento le da vértigo cobrar a los clientes particulares por custodiar sus ahorros, pero todas las entidades están a la espera de que alguna sea la primera en esa carrera. De hecho, los grandes bancos, como Santander, Bankia o BBVA, ya está cobrando a grandes y medianas empresas por sus depósitos.

Esta realidad, de que los bancos cobren por tener nuestros ahorros depositados en ellos ya es algo que está sucediendo en países europeos, como Alemania. El Berliner Volksbank, el segundo mayor banco cooperativo del país, ha comenzado a cobrar un 0,5% en los depósitos mayores a 100.000 euros. Y otros grandes bancos alemanes como el Deustche Bank o el Commerzbank ya han afirmado que seguirán sus pasos.

Los bancos por lo general siempre se han resistido a trasladar la carga de los tipos de interés negativos a sus cliente particulares, ya que podría generar daños a su reputación y podría derivar en retiradas de ahorros, lo que afectaría a su negocio. Sin embargo, después de varios años de tipos de interés negativos del Banco Central Europeo, los bancos se están quedando sin formas de compensar ese impacto y todos buscan nuevas fórmulas para mantener sus rentabilidad y sus ganancias. ca del resto de Europa, incluida la española: busca fórmulas para mejorar la rentabilidad. Por ahora los banco españoles se han limitado a cobrar a clientes empresariales por sus depósitos, pero los grandes patrimonios ya están buscando fórmulas para minimizar su impacto.

Bankia, por ejemplo, aplica un interés negativo de hasta el 0,5% en función de la vinculación que cada empresa tenga con el banco, pero no de forma universal. Probablemente, es cuestión de tiempo que vayamos viendo como esos costes se van trasladando de las empresas y los grandes patrimonios a las familias y particulares.

Tu cuenta nómina

Con los tipos de interés en negativo y las comisiones bancarias subiendo, es importante conocer nuestra cuenta bancaria y tratar de obtener el máximo de ella. Una cuenta nómina es aquella que te ofrece mejores condiciones que cualquier otra cuenta a cambio de domiciliar una nómina, pensión o cualquier ingreso regular en concepto de nómina.

Entre algunas de las mejores opciones de cuentas nóminas que nos ofrece el mercado para este momento de tipos de interés negativos encontramos:

⭐⭐⭐⭐⭐

  • La Cuenta Nómina con más rentabilidad del Mercado
  • Sin comisiones
  • Transferencias en euros totalmente gratuitas desde web/app
  • Remunerada hasta el 5% TAE el primer año con nuestro enlace (max 5.000€)
  • Tarjeta de crédito sin comisión de emisión y mantenimiento

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  • Sin apenas requisitos
  • El mejor servicio de atención al cliente
  • Devolución del 3% en gasolineras
  • Descuentos en tiendas

⭐⭐⭐⭐

  • Devolución del 1% de tus recibos
  • Descuentos en marcas conocidas
  • 1,67% TAE durante los primeros 6 meses

La importancia de este tipo de cuentas es que nos van a proteger de los aumentos de comisiones, ya que al tener mayor vinculación con el banco y aportar unos ingresos periódicos, el banco siempre nos dará mejores condiciones.

Además, también suelen tener otras ventajas que varían de unas entidades a otras y hay que tenerlas en cuenta a la hora de elegir la mejor opción. Entre ellas suelen sestar las tarjetas (de crédito o débito) gratuitas, transferencias gratuitas, posibilidad de anticipos de nómina, descuentos y promociones, cuenta remunerada, etc. 

Que una cuenta nómina sea remunerada significa que te ofrece un tipo de interés por el dinero que tengas en tu cuenta. Aunque como ya hemos visto que los tipos de interés tan bajos hacen que estos intereses sean inferiores a los que había hace unos años, como los tipos de interés actualmente son negativos, cualquier remuneración podría ser suficientemente atractiva.

Para medir el tipo de interés al que se remunera la cuenta nómina, la mejor opción es fijarse en el TAE (Tasa Anual Equivalente) que nos indica el rendimiento real de la cuenta. Es mejor indicador que el TIN, que nos dice solamente el tipo de interés que se aplica sin tener en cuenta los gastos y las comisiones asociadas.

Comisiones más bajas en las cuentas nómina

Domiciliar la nómina suele conllevar que el banco relaje su política de comisiones, sobre todo las de mantenimiento y administración, las vinculadas a las transferencias y las cuotas de emisión y renovación de las tarjetas de débito y crédito, y algunas nos ofrecen una remuneración por nuestros ahorros.

En el mundo de tipos de interés negativos, poder estar protegidos de subidas de comisiones e incluso obtener un interés es una ventaja muy importante, y nos aportará tranquilidad, ya que pase lo que pase y los tipos negativos duren lo que duren, nuestros ahorros no sufrirán.

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Gabriel Rodríguez